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Asumió Bolsonaro y Macri se reunirá con él en dos semanas

La reunión entre ambos mandatarios está prevista para el 16 de enero próximo. Analizarán la integración bilateral, la arquitectura del bloque regional, el acuerdo con la Unión Europea y la estabilidad de Nicolás Maduro
Bolsonaro-congreso-brasil-15
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El martes 1 de enero, pasado el mediodía asumió la presidencia de Brasil, Jair Bolsonaro. Del acto de asunción no participó el presidente argentino, Mauricio Macri. Sin embargo, se reunirán en dos semanas, es decir, el 16 de enero próximo.

Macri y Bolsonaro se encontrarán en Brasilia para acordar una agenda de trabajo que implica rediseñar el Mercosur y encontrar una estrategia común para abordar la crisis institucional en Venezuela. Ambos mandatarios comparten haber derrotado al modelo populista en Argentina y Brasil, pero también tienen profundas diferencias sobre el cambio climático, el papel de la religión en los asuntos de estado, la relación bilateral con China, la política de igualdad de género y la manera de resolver la crisis inmigratoria.

En este contexto, Macri llegará a Brasil con un complejo desafío geopolítico: evitar que Bolsonaro ponga en peligro al equilibrio regional, como Donald Trump hizo cuando llegó a la Casa Blanca. No será tarea fácil: "USA está con usted", escribió Trump en su afilada cuenta de Twitter.

 Macri llegará al aeropuerto Juscelino Kubitschek acompañado por la mayoría de su gabinete para demostrar que apuesta a la integración regional y a profundizar la relación bilateral. Brasil es el principal socio de la Argentina, y su crisis institucional afectó los niveles de empleo, producción y exportación de la economía nacional. Es fácil de explicar: si Brasil crece, Argentina también.

Macri batalló durante tres años para lograr un acuerdo entre el Mercosur y la UE. Faltó muy poco, pero ahora todo se ha complicado. Hay elecciones para el Parlamento Europeo y Bolsonaro quiere revisar todo lo que se ha negociado hasta su llegada a la Presidencia. Entonces, la suma de estos dos datos de la coyuntura regional y europea implicarán una nueva postergación en la búsqueda de una formula común –política y técnica—que permita anunciar el acuerdo histórico entre el Mercosur y la UE.

Asimismo, Bolsonaro pretende que el Mercosur sea más flexible y que permita que cada uno de los socios –Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay—pueda acordar tratados bilaterales sin que sea necesaria la participación de los otros integrantes del bloque regional. Macri no descarta la posibilidad de rediseñar la arquitectura legal del Mercosur, si ello sirve para vincular a la región con todos los protagonistas del sistema internacional.

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