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Miguel Braun: "En la Argentina, al que se haga el vivo le va a ir mal"

Afirma que el país va a un esquema de mayor competencia y que eso reducirá el margen para subir precios y creará empleos; lamentó los despidos en el sector tecnológico.
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Miguel Braun no es un hombre de respuestas extensas. Su perfil es bajo y su puesto es clave en el contexto de una inflación que en 2016 superó el 37% y para la que los funcionarios de Cambiemos proyectan 17% de techo este año.

Esta semana, cuando entre en vigor la diferenciación de precios al contado de los que tienen un financiamiento, se producirá un nuevo testeo de cómo evolucionan los productos cuando se cambia el modelo y se da libertad de acción a los jugadores. De ahí que, en una extensa entrevista, Braun haya sorprendido con una frase poco habitual: "En la Argentina, al que se haga el vivo le va a ir mal".

-Comienza a regir el precio diferenciado entre lo financiado y al contado: ¿cuándo repercutirán los cambios?


-Es un anuncio que veníamos trabajando hacía tiempo y que va muy en línea con la idea de que digamos la verdad, así como sinceramos el Indec, transparentemos el nivel de pobreza, la inflación. Queremos que también los comerciantes, los bancos y las tarjetas de crédito sinceren los precios y los costos de financiamiento.


-¿Quién gana y quién pierde con "decir la verdad"? En algunos casos el consumidor terminará pagando más.


-Es un cambio de sistema. Venimos de diez años en los que el sistema era que no hubiera transparencia de precios y que vos pagaras lo mismo si comprabas contado o en 12 cuotas. Te decían: "Las 12 cuotas son sin interés", pero en realidad tenían interés. Un jean sale 1200 pesos de contado o 12 cuotas de 100. Parecía que no tenía interés, pero si comprabas en cuotas al comercio la tarjeta le depositaba menos; por lo tanto, hay un costo financiero que termina pagando el consumidor y, mucho peor, el que pagaba al contado: 1200 pesos sin financiamiento.

-¿El nuevo costo del Ahora 12 va a ser 27%?


-No. El Ahora 12 está cerca de 10%, y el Ahora 18, cerca de 15%.


-¿Cuál es el costo de financiación promedio hoy?


-Es difícil saberlo, cada tarjeta tiene alguna negociación distinta con cada comercio, pero es difícil que baje del 20 o 25%. Eso se va a ir viendo caso por caso, y va a generar una fuerte baja en los precios de contado.


-Los comercios dicen que esa reducción va a estar entre 5 y 8%.


-Eso depende de los comercios. Lo que creemos nosotros es que la competencia va a ir llevando a que los precios bajen. Quizá no el primer día, pero en la medida en que los consumidores tengan claro cuánto están pagando, cuánto valen las cosas y cuánto vale financiar, eso va a ir generando competencia y se va a ir vendiendo más barato.


-Los bancos optaron por un silencio de radio. ¿Por qué?


-No lo sé, habría que preguntarles a ellos, pero los comercios claramente están a favor, creo yo, porque en parte estaban rehenes de este sistema y no podían competir claramente; muchos comercios quieren competir y ofrecer mejores precios. A los bancos habría que preguntarles por qué no opinan.


-¿No se puede enfriar el consumo a partir de ahora?


-Este año el consumo va a crecer porque la economía ya empezó a crecer en los últimos meses del año pasado.


-Precios Cuidados pierde preeminencia en las góndolas...


-Precios Cuidados es una política de transición que mantuvimos para que hubiera una canasta accesible para los que más lo necesitaban. Convertimos al programa en voluntario, hay cada vez más pymes que quieren entrar porque ven una oportunidad para vender más, y estamos migrando a que el programa se concentre en productos saludables; es una manera también de mejorar la salud de la población. Como todo lo que estamos haciendo, es un cambio gradual.


-¿Lo van a mantener?


-Vence en un par de meses y se va a mantener el programa.


-Otra de las cuestiones que hay para el corto plazo es el tema de las computadoras.

-El 31 de marzo el arancel de las computadoras, las tabletas y algunos otros electrónicos pasa a cero. Esto va a tener un impacto sin duda en los precios, y ya lo está teniendo, porque muchos de los que venden estos productos, al tener stock, lo quieren liquidar rápido, así que han caído los precios, cerca de 30 o 35%. Pueden bajar más. En la Argentina se venden muchas menos computadoras de lo que se podría. Hay mucha gente que no accede a la tecnología.


-¿Ya manifestaron interés compañías que no estaban? ¿Apple?


-Sí... Apple ya está vendiendo en el país a través de distribuidores. No sé qué estrategia tomará, pero seguramente seguirá vendiendo cada vez más y cada vez va a haber más variedad y mejores precios.


-La contracara es el empleo: Banghó va a reducir 200 empleos.


-Esta medida crea empleo en términos netos, porque imaginate que probablemente se va a duplicar la venta de computadoras. Esto quiere decir más trabajo en reparación, en venta y servicios de posventa. Facilita el trabajo de muchas pymes que se dedican a la programación, el diseño, que pueden contratar más gente. Con lo cual, nosotros estimamos que va a haber una creación de empleo neta positiva de cerca de 15.000 puestos en los próximos años. Por supuesto, hay empresas como Banghó que han declarado que van a despedir, y el compromiso del Gobierno es con los trabajadores. Tenemos el Programa de Transformación Productiva, que les da un seguro de desempleo adicional por nueve meses y un subsidio a empresas de ese rubro o de otro que los contraten.

-¿Es un tema puntual?

-Es un tema puntual de una empresa: otras han manifestado que van a seguir trabajando, sobre todo ahora que el Gobierno anunció las licitaciones de Conectar Igualdad, que les va a comprar a los productores nacionales. Lamentamos la decisión de Banghó, que a la primera de cambio ha decidido esta medida tan drástica, pero bueno, es una decisión que toma el empresario.

-La meta de inflación del Central y el presupuesto es bastante optimista. ¿Cree que se va a cumplir?

-No tengo dudas, yo trabajé mucho con Sturzenegger en la Fundación Pensar en 2015, y el equipo de él anunció exactamente antes de que asumiéramos cuál iba a ser la meta, cómo iba a terminar la inflación, cómo iba a ser el proceso de salida del cepo, y acertaron perfecto. No tengo ninguna duda de que si el Central pone como meta 12 a 17% de inflación, la va a cumplir.

-La balanza comercial dio superávit el año pasado, pero en gran parte por el enfriamiento. Muchos empresarios dicen que aumentaron las importaciones en sus negocios. ¿Coincide?

-Este año van a crecer las exportaciones y para exportar hay que importar más. El 80% de lo que se importa en la Argentina son insumos para la producción y además estamos yendo a ser un país normal donde se puede comprar, exportar, e importar. Venimos de un sistema muy extraño en el que todas las importaciones las tenía que aprobar un funcionario, vamos hacia una mayor normalidad. Esto no implica una apertura indiscriminada. Va a haber más competencia, como con las computadoras, y esto es bueno para los consumidores y ayuda a que los empresarios tengan que competir y estar más en línea.

-¿Y si la picardía llevara a mayores aumentos?

-Nosotros no creemos en la picardía. Cada comerciante siempre trata de vender lo más que puede al máximo precio posible y ganar más: eso es lo que hacen los comerciantes. El Estado tiene que dar reglas de juego para que haya competencia. Así bajan los precios con la gente mirando, eligiendo qué es lo que más le conviene, qué financiamiento, viendo qué tarjeta o qué banco le conviene más. Nos beneficiamos todos.

-La Argentina es compleja.

-Puede ser que a uno le pese, y en la Argentina al que se haga el vivo le va a ir mal. El que suba los precios va a tener menos ventas seguramente.

-Defensa de la Competencia investigó el sector de las tarjetas de crédito y habló de una supuesta posición dominante. ¿Qué cambió después de ese informe?

-Tuvo un impacto fenomenal, hubo propuestas de ley. El Senado le dio media sanción a un proyecto de CAME y ahora han aprobado en la Cámara de Diputados un proyecto de nuestro bloque. Junto con el Central estamos tomando medidas con los bancos y con las tarjetas para regular la tasa de intercambio, que es la que se cobra entre bancos y comercios por el uso de las tarjetas y apuntando a que haya más competencia.

-Hasta ahora, la diferencia entre un banco y otro pasaba más que nada por la fidelización a través de promociones, pero en el valor final eso no estaba diferenciado.

-Los bancos competían por cuántas cuotas te daban, por qué días podías ir a comprar, cuánta publicidad hacían. Ahora proponemos que compitan con el financiamiento sobre todo y que el consumidor diga bueno "con tal banco, con tal tarjeta, el costo financiero es 10%; con esta otra, 15%", y elija el que más le convenga.

-¿Eran previsibles cambios como el de Prat-Gay, Melconian e Isela Costantini?

-Desde que yo lo conozco a Macri, él siempre dice que prefiere un jugador que juegue 7 puntos y en equipo a uno que juegue 10 puntos y no pase la pelota. Es normal que en el Gobierno haya cambios: hay situaciones personales, de gestión. Lo que está claro es el liderazgo de Macri.

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