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Reclamos cruzados, nuevos actores y una lucha por la unificación: la previa del encuentro entre la CGT y Alberto

“El viernes es el día de ‘sí, Alberto’. Todos se van a dar la mano y se van a sacar una linda foto”. Con esas palabras y en tono socarrón definió un vocero de un dirigente de la CGT al encuentro que este viernes a las 11 tendrán varios sindicalistas de peso con Alberto Fernández.
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La reunión será en la sede Azopardo de la central obrera. Sobre la mesa están dos cuestiones básicas: por un lado, cómo articular el pacto social del que tanto habla Fernández con las demandas de los trabajadores; por el otro, la posibilidad o no de unificar al movimiento obrero, con recambio de líderes en el medio.

Sin embargo, la situación del sindicalismo actual es mucho más compleja que la imagen que se verá en la foto: si bien las grandes centrales de trabajadores están alineadas detrás del nuevo gobierno, hay disputas de poder, liderazgos desgastados y nuevos actores que complican la posibilidad de una representación unificada.

Al frente de la conducción de la CGT -que debe elegir autoridades en agosto de 2020- están Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (estacioneros de servicios). Daer es el principal representante de los “Gordos”, los grandes gremios de servicios que tienen un peso específico significativo en el mundo sindical aunque no el suficiente como para centralizar la conducción unificada.

Daer se mostró entusiasmado con la visita de Fernández (recordemos que fue casi un vocero del presidente electo en distintas instancias, por ejemplo durante el Coloquio Idea) y también le dio el visto bueno al (aún no anunciado) eventual ministro de Trabajo Claudio Moroni.

En otra punta está el moyanismo, sintetizado en el Frente Sindical que constituyeron Hugo Moyano (camioneros), Ricardo Pignanelli (SMATA) y Sergio Palazzo (banqueros). Después de una reunión el miércoles en Smata definieron asistir al encuentro de esta mañana.

“Tomamos la determinación de concurrir a la CGT teniendo en cuenta que el tiempo que le va a tocar transitar a Alberto Fernández va a ser muy difícil”, dijo al salir Pignanelli. Y dejó una cosa en claro: “Si logramos la unidad del peronismo tenemos que lograr la unidad del movimiento obrero”. El gran tema es atrás de quién se va a unificar el movimiento obrero.

Al lado de Moyano se para la CATT (Confederación de Trabajadores del Transporte). Una fuerza clave ya que nuclea a los gremios de transportes como la UTA, Camioneros y La Fraternidad, esenciales en el éxito de los paros. La conduce el ex triunviro cegetista Juan Carlos Schmid (portuarios) y logró este año el regreso de media docena de organizaciones transportistas, entre ellas, los taxistas de Omar Viviani y los ferroviarios de Sergio Sasia.

La CATT tiene la fuerza para hacerle presión a los Gordos y busca posicionarse como la gran conductora de la CGT unificada. En tanto, la postura de Schmid, según cuentan en sus filas, es clara: “Vamos a acompañar a Alberto pero no vamos a entregar”. La situación económica es compleja y si bien puede haber paciencia con el nuevo gobierno esperan un gesto hacia los trabajadores.

La CATT no está exenta de conflictos internos. Roberto Fernández, de la UTA, no asistió a la última reunión de reunificación de esta Confederación y algunos de sus compañeros lo llaman -por lo bajo- “el carnero” porque no suele plegarse a las medidas de fuerza de forma unida y arregla sus reclamos directamente con el Gobierno.

Fernández dejó en claro una particular postura cuando aseguró que “hay que buscar trabajo para sostener a la gente, hay que prender la máquina y después devaluaremos, pero vamos acumulando dólares, después arreglaremos la deuda".

Nuevos actores
Los últimos grandes invitados a la reunión de esta mañana son los movimientos sociales que componen el Triunvirato de San Cayetano. Incluso, por la tarde, esperan tener una reunión exclusiva con Alberto, confluyendo con la reunión del Grupo Puebla.

En la CGT no los quieren pero las organizaciones sociales no solo representan a una gran porción de trabajadores informales sino que además supieron ganar la calle. Cualquier protesta que se precie de tal necesita del empuje de ellos.

"Queremos estar en la gestión y participar de las políticas públicas. Vamos a pedir la incorporación a la CGT", adelantó a A24.com Daniel Menéndez de Barrios de Pie.

Por fuera del encuentro quedaron las CTA que, de todas maneras, están alineadas con el kirchnerismo y la figura de Alberto Fernández. En un tuit reciente el presidente electo aseguró: "Celebro la decisión de la CTA de iniciar un proceso de unificación con la CGT y le agradezco a Hugo Yasky haber trabajado para lograrlo".

Sin embargo, para la CTA Autónoma -que conduce Ricardo Peidró y tiene como referente al titular de ATE nacional, Hugo "Cachorro" Godoy- la unidad con la CGT no está tan garantizada. "La estructura organizativa de la CGT es caduca. Hay que pensar en un nuevo modelo sindical que se base en la libertad. Que incorpore una nueva forma de organización. Abrir un debate para que se vea que la unidad tiene otros andariveles", graficó a A24.com Godoy.

Entre los reclamos que llevará Godoy a una reunión con Fernández, si la hubiera, están la reincorporación de los trabajadores estatales despedidos y el mejoramiento de las condiciones laborales.

Fuente: A24

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