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Construyeron un baño para un joven discapacitado

Locales 16/07/2017
Vive en lo profundo de la Quebrada del Toro. Tiene 16 años y es inválido. Un simple baño significó un enorme alivio para él y para toda su familia. #Salta #CampoQuijano #QuebradaDelToro #Baño #Discapacitado #Construyeron

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Le construyeron un baño con agua caliente al lado de su habitación. Antes, su mamá lo trasladaba en andas todos los días para poder asearlo a un improvisado retrete a unos 30 metros de sus vivienda.

Franco Paz sufre de distrofia muscular, perdió las fuerzas de sus piernas a los 7 años. Desde entonces Irma, su madre, lo tiene que trasladar en sus espaldas para llevarlo a un improvisado baño para asearlo. Con los años el joven creció y las necesidades fueron mayores. Franquito hoy tiene 16 años, pesa alrededor de 70 kilos y era muy complicado trasladarlo a ese alejado excusado, y sin espacio para bañarlo.

Vive junto a su madre en la vieja escuela de adobe del paraje Ingeniero Maury, a unos 60 kilómetros de Salta capital, a un costado de la ruta nacional 51 en plena Quebrada del Toro.

Estas necesidades no impidieron que el joven desdibujara de su rostro esa sonrisa cordial e inocente. Tiene un talento único, y es un buen alumno. Es un gran dibujante. Tiene muchos proyectos. La precariedad de su vivienda fue motivo de preocupación de los integrantes de la Fundación Los Niños de San Juan de la ciudad de Salta. Al saber de sus trabajos e ingenio, también se enteraron de sus necesidades básicas. No dudaron en comenzar una gran cruzada, como tantas otras acciones para ayudar a la gente de estos lugares apartados, con el fin de poder construirle una baño a este joven.

"A la familia de Franco la conocemos hace un tiempo. Su madre comenzó a tener dificultades porque el chico está creciendo. Comenzamos a construirle el baño contiguo a la habitación para que sea cómodo y de fácil acceso. Era una manera de mejorarle su calidad de vida", explicó Ramón Gómez presidente de la organización sin fine de lucro que ayuda a Franco.

La vieja escuela de adobe, es pequeña, tiene dos habitaciones. Está a unos 500 metros de la actual escuela de Maury. Fue abandonada, apenas fue habilitado el nuevo establecimiento educativo. Allí vive junto a su mamá, Irma, su hermana y el pequeño hijo de ella.

Ramón y el albañil solidario, Luis Lacce, pusieron manos a la obra meses atrás. Aprovechando el espacio de la escuelita, edificaron el baño pegado a la habitación de Franco. Es decir que el joven no tendrá que caminar, ni hacer grandes esfuerzos para poder asearse. La pequeña construcción la dotaron de calefón a leña, luz y todos los artefactos necesarios para la seguridad de un discapacitado.

Irma, la madre de Franco, está muy contenta. Trabaja de ordenanza en la actual escuela de Maury. Por estas latitudes se vive como se puede. Y si los menesteres dificultan la vida diaria, hay que adaptarse a pesar de los padecimientos.

"Doy gracias a la fundación y la gente que lo acompaña. Franco creció y se me hacía muy dificultoso trasladarlo al viejo bañito que teníamos allá en la parte baja. A mi hijo hay que higienizarlo a cada momento. Con esta ayuda se nos hace más fácil su atención. Últimamente no podía acarrearlo en mis espaldas", contó Irma. Para Niños de San Juan es una nueva misión cumplida. La organización trabaja hace 16 años en la zona de la Quebrada del Toro y parajes aledaños. A veces los objetivos se cumplen y en otras oportunidades tardan en realizarse.

Ahora intentarán lograr un puesto sanitario para El Palomar, a unos 140 kilómetros de Salta y a unos 3.700 metros de altura. Allí viven varias familias y solo llega un agente sanitario, que con mucho esfuerzo recorre kilómetros y kilómetros para asistirlas.

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