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Eduardo Cattáneo ahora saquea los sueldos de empleados públicos a los que explota

Sociedad 19 de junio
El extitular de la Cooperadora Asistencial los usa en negocios privados y les saca el 70% de sus salarios. Un audio lo prueba. Los agentes estatales trabajan en un diario digital y una radio que funcionan en Zuviría 820, tras la placa de una fundación. #Salta #CooperadoraAsistencial #Fundación #DiarioDigital #Radio

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Eduardo Cattáneo, el funcionario que dejó la Cooperadora Asistencial de Salta en diciembre de 2015 con denuncias de negocios incompatibles, abusa ahora de un cargo político en la Vicegobernación para apropiarse de sueldos de agentes estatales a los que explota en actividades privadas. Hartos de la expoliación, empleados públicos afectados grabaron una conversación que prueba cómo Cattáneo se adueña del 70% de sus haberes y los maltrata.
El audio fue registrado en una propiedad de Zuviría 820, en el macrocentro salteño. Allí funcionan el diario El Regional, la radio El Regional y la Fundación Redinc (Recursos para el Desarrollo y la Inclusión). 
“Somos una organización sin fines de lucro que trabaja para aportar a la construcción de una sociedad más justa”, resalta el sitio oficial de la ONG. 
Dentro de la casona de dos plantas, sin embargo, privilegiados “ñoquis” sin función conviven con trabajadores en negro y empleados públicos precarizados sometidos a servidumbre. 
En el audio, de poco más de seis minutos, se escucha a un empleado que le entrega $12.000 de su sueldo a Cattáneo. Este le reprocha que debe darle $13.000, porque su salario se incrementó en $2.000 con el último aumento de la administración pública. Le aclara que debe darle $1.000 porque “el aumento es mita y mita”. 
Luego, con tono de sargento, el funcionario le recuerda las reglas y justifica el apoderamiento ilícita de los sueldos estatales: “Tengo que pagar a otra gente, ¿o vos crees que es para mí esto?”.

La casa por dentro

Con testimonios directos, obtenidos bajo reserva de identidades, este diario confirmó que los sueldos netos de los estatales empleados en Zuviría 820 rondan en $20.000. Cattáneo les saca $13.000, casi un 70% de ese haber de bolsillo.
El saqueo salarial lleva al menos un año y medio.
Tras dejar la Cooperadora a fines de 2015, Cattáneo tomó las riendas de los dos medios y la fundación que tiene como presunto titular a un sobrino suyo, Santiago Jesús Bazán.
En Zuviría 820, el expresidente de la Cooperadora es el “ñoqui” mandamás. Según la documentación oficial que respalda este informe periodístico, tiene un cargo político de nivel 1 en la Vicegobernación. 
Florencia Godard, hija de María del Carmen Chanampa, la actual mujer de Cattáneo, detenta otro nombramiento privilegiado. Godard fue hasta fines de 2015 la jefa de Compras de la Cooperadora Asistencial de Salta.
Desde ese organismo también saltó a la Vicegobernación Ana Paula Sosa Cattáneo, quien en planillas de asistencia figura con un cargo político de nivel 2. Es una adscrita de la Cooperadora.
El feudo en el que Cattáneo acaudala recursos del Estado se completa con dos trabajadores en negro, una decena de agentes precarizados de la Vicegobernación y otra igual cantidad de empleados de la cooperadora que se desempeñan allí por un convenio con la Fundación Redinc. 
La lista de los presuntos delitos que deberían investigarse en la propiedad, y esclarecerse en la Justicia, es tan larga como la responsabilidad de los órganos de control y de los fiscales que, ante los negocios incompatibles destapados durante la gestión de Cattáneo en la Cooperadora Asistencial, jamás movieron un dedo. 

Sus negocios incompatibles nunca fueron investigados 

No es la primera vez que Eduardo Cattáneo queda comprometido por un audio explosivo. El 10 de noviembre de 2015, en una reunión con trabajadores de la Cooperadora Asistencial de Salta, el entonces titular del organismo amenazó con impedir la asunción del electo intendente Gustavo Sáenz.
También en esa oportunidad fueron empleados, cansados de atropellos, los que grabaron y filtraron la bravuconada.
A su gestión en las dependencias de Buenos Aires 693 le quedaba entonces un mes y ello también animó a algunos empleados a ventilar secretos guardados sobre el manejo de un presupuesto social de cerca de $200 millones.
En ese contexto, entrenadores de diferentes gimnasios describieron la irregular administración de los $2,5 millones asignados para las escuelas municipales de boxeo. Fuentes internas de la Cooperadora aseguraron después que esa era solo la punta de un iceberg y que las compras para asistencia crítica ocultaban turbias relaciones y grandes negociados.

Bastó un simple cruce de datos, con registros oficiales, para comprobar que Cattáneo compartía intereses societarios con otro funcionario, Ernesto Fredy Abud, que durante siete años había sido el principal proveedor de las camas y cuchetas adquiridas por la Cooperadora.
La empresa a la que se habían adjudicado casi todos los concursos de precios y licitaciones de cuchetas entre 2008 y 2015 es El Alfil SRL. Esa fábrica de muebles de madera, radicada en el Parque Industrial de Salta, fue constituida por Abud el 20 de mayo de 2008.
El 4 de enero de 2012, el gerente de El Alfil llegó al directorio del organismo autárquico que administra el parque fabril de la capital. Dos años después, el 3 de enero de 2014, el principal proveedor de la Cooperadora asumió como titular del Ente General de Parques y Areas Industriales de la Provincia y también como director del Parque Industrial de General Mosconi.

Los hielos del norte

En Mosconi, los intereses de Cattáneo y Abud estaban unidos desde el 15 de junio de 2011 en la empresa Pingüinos del Norte SRL. La citada firma, creada para elaborar, fraccionar, envasar y comercializar hielo, bebidas gaseosas y agua mineralizada, fue inscripta por Abud y la esposa de Cattáneo, María del Carmen Chanampa, como socios y gerentes.
En el departamento San Martín, las constancias públicas reveladas causaron gran asombro, porque en el norte nadie conocía a los “pingüinos” asociados ni había visto un solo cubo de su hielo. Sin embargo, el 28 de diciembre de 2013, el entonces ministro de Ambiente y Producción Sustentable de la Provincia, Alfredo De Angelis, los había favorecido con una millonaria promoción industrial.
De Angelis, por cierto, ocupó la vicepresidencia de la Cooperadora Asistencial de Salta durante la cuestionada gestión de Cattáneo al frente del organismo estatal.

Mucho más que un bravucón

Eduardo Cattáneo era más que un personaje de trastienda a finales de 2015, cuando su nombre llegó a los titulares de la prensa nacional tras la filtración de la amenaza dirigida al electo intendente de Salta. “Yo toco el pito y tengo a dos mil tipos en la Municipalidad, y Gustavo Sáenz no asume”, se lo escuchó decir en aquel audio que explotó en medios de todo el país y en las redes sociales. 
Ante semejante advertencia, expresada en un acto público al que el expresidente de la Cooperadora calificó de “reunión privada”, el gobernador Juan Manuel Urtubey tuvo que salir a garantizar una asunción respetuosa del voto popular.
Cattáneo, viendo cerca la noche, se despachó con otra pública advertencia: “Si me tengo que ir, me voy, pero me llevo puestos a varios”. ¿A quiénes se refirió? La Justicia le negó a la sociedad salteña la posibilidad de saberlo. 

Trabajo en negro en Zuviría 820

El pasado 5 de junio, dos inspectores de la cartera de Trabajo irrumpieron en la casa de Zuviría 820 para constatar irregularidades expuestas en una denuncia. Dentro de la propiedad, se dieron con dos trabajadores no registrados y con un importante número de empleados públicos ocupados en el diario El Regional y la radio de internet homónima. 
El informe de la inspección está bajo llave.

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