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Denuncian desvío millonario de fondos para viviendas

Sociedad 16/06/2017
El dinero era para construir 150 casas para familias aborígenes de Salta.Cada una está valuada en $720 mil, por lo que el desvío asciende a $108 millones. #Salta #GeneralSanMartín #DesvíosDeFondos

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"Se robaron recursos que eran para construir 150 casas, valuadas en $720.000 cada una; pero cuando fui al IPV a decirles que tomen cartas en el asunto la respuesta me dejó más indignado aún: "No lo haga público doctor, porque si se enteran en Buenos Aires nos cortan todo', me dijeron".

Con esas declaraciones, el abogado tartagalense Sergio Alejandro Heredia, quien esta semana se apresta a formalizar una denuncia en el ámbito federal por el desvío millonario de fondos destinados a la construcción de viviendas para comunidades aborígenes, puso sobre blanco una situación que se repite en el Instituto Provincial de Pueblos indígenas (IPPIS). Heredia aseveró que "de esto tiene conocimiento el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV)". Lo más grave es que los millones de pesos del erario público que debían ser volcados a construír módulos habitacionales, mejoras como construcción de cocinas, baños o letrinas, no aparecen, mientras las familias aborígenes siguen viviendo en taperas.

La operatoria y el desmanejo

La Cooperativa Guaraní Limitada de Tartagal, conformada por 12 miembros de esa comunidad originaria y dedicada a la construcción de viviendas, el año pasado consiguió, por medio del vocal de su etnia ante el IPPIS, Gabriel Yaguari, la obra de 30 casas que debían ejecutarse en comunidades del departamento San Martín. En total, las viviendas para la provincia de Salta eran 150.

"Cada vivienda estaba valuada en $720.000 pero el IPPIS no llamó a licitación para la obra o para contratación de servicios; son los mismos vocales quienes las adjudican en forma directa", dijo Carlos Segundo, presidente de Guaraní Limitada.

El abogado Heredia explicó: "Son los vocales quienes deciden a dedo a quién adjudicar las obras; pero en la mayoría de los casos se autoadjudican los trabajos; en realidad se pagan a sí mismos con cheques del propio IPPIS que libran al portador para facilitar la maniobra fraudulenta, pero las casas nunca se construyen".

Cambio de favores

Romina Vega es tesorera de la cooperativa Guaraní. Explicó que "cuando en 2016 salió el proyecto de construir 150 viviendas, el vocal guaraní Gabriel Yaguari nos dijo que nos adjudicaba la construcción de 30 viviendas en forma directa como lo hacen ellos pero que lo ayudáramos con recursos económicos para poder ser reelecto en el IPPIS. Nos pidió $140.000 pero el doctor Heredia le hizo firmar ante escribano un compromiso de devolución de ese monto. Cuando ganó la reelección nos dijo que no podía darnos las 30 viviendas sino solo 18 porque tenía otro compromiso con la cooperativa Cherenta (también guaraní) con las 12 restantes".

Vega agregó: "Cuando fuimos para que nos diera el 5 por ciento del monto total correspondiente al anticipo de obras ($648.000) nos exigió que le dejáramos $200.000 más; lo mismo hizo con la otra cooperativa, así que entre las dos debíamos dejarle $400.000".

El abogado Heredia detalló que "el IPPIS abona las obras mediante la entrega de cheques al portador y lo hace con la complicidad del IPV para poder quedarse con los retornos. Ya planteé esta situación a las máximas autoridades del IPV y la respuesta fue insólita: que "los hermanos aborígenes' se manejan así porque al dinero lo usan para contención social".

El letrado agregó que, "como es de conocimiento público, los recursos para la construcción de viviendas son nacionales y se canalizan a través del IPV. Lo que todos estos funcionarios hacen es incalificable".

"La plata se esfumó"

Julio Palavecino es dirigente de la etnia chané de la Comunidad Campo Durán y exvocal del IPPIS. Sobre esta situación dijo: "La plata de las viviendas se esfumó; la corrupción es total. Todos andan en autos cero kilómetro y en 4x4 porque se gastan plata que no es de ellos".

Y arremetió contra otros vocales: "No solo es el guaraní o la actual representante chané la que se queda con plata de las obras; el representante wichi Indalecio Calermo por años se quedó con la plata de las viviendas, porque ese hombre es lo peor que le pasó a los wichis en los últimos 20 años; pero los cooperativistas desde el momento que acceden a pagar coimas también están mal. En el caso de nuestra comunidad tenían que hacerse 10 viviendas, quedaron a medias porque de las 150 que debían hacer en toda la provincia no se hizo ninguna. Creo que solamente 5 casas de la etnia chorote están ejecutándose. Es un desastre, los hermanos siguen sin casa y los vocales cada vez más ricos".

Palavecino se lamentó: "Esas 150 viviendas fueron una larga lucha que dimos pero al final perdimos. Son 108 millones de pesos tomando en cuenta el valor de cada una, pero la plata ya no está".

Más pedidos de coimas

Los cooperativistas contaron que “otro pedido de coima de $200 mil nos lo hizo la vocal de la etnia chané. Estábamos construyendo 10 casas en Campo Durán. Así nunca cierran los números. Nuestra cooperativa tiene gente en blanco, le damos herramientas y ropa de trabajo, tenemos una gamella para darle la comida y desviando esa cantidad es imposible trabajar”, dijo Segundo, y agregó: “Por sugerencia del doctor Heredia rescindimos los contratos con el IPPIS y ahora los vocales están buscando otras constructoras, y no quieren abonarnos los trabajos que ya hicimos”. Heredia recordó que “antes de exponer la situación ante el IPV fui a hablar con la presidenta del IPPIS, Romelia Durán, y me dijo que para hacer cualquier obra hay que dejar dinero para los vocales porque así fue siempre. La situación es insólita, además de teñida de una gran     corrupción”. 

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