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Denuncian que la pasarela se volvió insegura para todos

Sociedad 15 de junio
La estructura que está frente al colegio Zuviría es usada por gente extraña con actitudes sospechosas. #GeneralGüemes #ColegioZuviria #PasarelaInsegura

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La pasarela que se encuentra ubicada frente al colegio Facundo de Zuviría de la ciudad General Güemes se ha transformado en un lugar de riesgo debido a su poco uso.
Varias personas denunciaron que entre las paredes de sus escaleras se pueden ver, especialmente de noche, a personas extrañas, con ciertas actitudes sospechosas, como si estuvieran esperando el momento oportuno para un delito.
Como se recordará, la pasarela fue construida hace una década para brindarle a los peatones un cruce seguro por sobre la ruta nacional 34, desde el centro de la ciudad hacia el colegio Zuviría y hacia el hospital Castellanos, que también está a pocos metros de la estructura.
Lamentablemente, por distintos motivos, pero principalmente por el largo de su trayecto, ni alumnos ni docentes ni particulares hacen uso de la misma y siguen cruzando como se hizo siempre, sobre la cinta asfáltica, con los riesgos que esto representa.
El recorrido de ascenso, el cruce elevado sobre la ruta y el descenso del otro lado de la pasarela, representan un poco más de 100 metros, un recorrido que pocos están dispuestos a realizar cuando el reloj apura.
Este poco uso de parte de aquellos para quienes fue construida, hizo que otras personas ajenas le den un mal uso. “Está constantemente sucia y hay muy mal olor”. “Me da miedo atravesarla sola”. Son algunas de las excusas más escuchadas de parte de quienes deberían ser los beneficiarios naturales de esta obra, tanto estudiantes como docentes y hasta pacientes del hospital, en especial mujeres con niños. 
Pero en los últimos meses, el personal no docente y los directivos del colegio comenzaron a notar la presencia de personas extrañas con actitudes sospechosas.
“Aquí se estacionan muchas motos, la mayoría pertenecientes a los alumnos. También los docentes dejan sus vehículos y como se trata de un colegio un poco alejado, los vehículos que quedan afuera están desprotegidos”, manifestó la vicedirectora del colegio, María Toledo.
“Eso sin pensar en las alumnas que hacen su ingreso en la mañana temprano, cuando está más oscuro, y sienten miedo de pasar entre los hombres allí apostados. Nuestro personal está atento a lo que pase alrededor, pero no puede permanecer toda la mañana vigilando la pasarela”, agregó a modo de explicación la docente.
Y concluyó su declaración afirmando que la situación “nos tiene a todos intranquilos. Lo único que podemos hacer es pedirles a los alumnos que tengan más cuidado que de costumbre y solicitar mayor presencia policial”.

Un hurto en segundos

Los temores expresados por la profesora Toledo cobraron verosimilitud la semana anterior, cuando una profesora se bajó de su automóvil para hacer entrega de un termo a su hija que asistía a clases.
“Fueron segundos, me bajé dejando el auto sin llave y me dirigí al portón de ingreso. Le pedí a una celadora que le acercara el termo a mi hija y regresé al auto. Al instante noté que me faltaba la cartera que había dejado sobre el asiento”, relató la profesora Luisa Juárez.
En esos minutos, la docente perdió parte de su sueldo, un teléfono celular y documentos durante el hurto.
“No sé en qué momento pasó todo; lo único que puedo pensar es que estaban al acecho, escondidos en la pasarela”, expresó la docente.

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