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Aberrante: Huyó de su casa porque su padre la golpeaba y la obligaba a comer caca de perro

Policiales 09/12/2016
La víctima, una jovencita de 15 años, se presentó en la comisaría en barrio Tres Cerritos con su perro. La adolescente, quien presentaba evidentes lesiones del maltrato, relató el terrible calvario que vivió a manos de su propio padre, un militar de 45 años.
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A diferencia de Brisa, la adolescente de 15 años que murió ahorcada por su propio novio el martes pasado, Natali, también de la misma edad, logró sobrevivir a otra vida signada por el maltrato, aunque esta vez la violencia no provino de la mano de un amante, sino de su propio padre.
 
La adolescente, según lo informado por la policía a este medio, llegó por sus propios medios hasta la mesa de entrada de la Comisaría Tercera, en calle Los Guayacanes al 200, tras caminar más de 15 cuadras junto a su perro, con el cual se fugó de su casa, ubicada sobre calle 20 de Febrero al 1200, frente a las instalaciones del Ejército.
La menor caminó hasta los policías con su perro, evidentes lesiones de haber sido brutalmente golpeada y una mochila, en cuyo interior llevaba ropa interior con más signos de los terribles castigos que horas antes había sufrido a manos de su padre, quien en estado de ebriedad la golpeó una vez más.
Según el relato de Natali, la noche anterior, tras regresar a casa, su padre, un militar de 45 años, la obligó a arrodillarse en el piso, tras lo cual comenzó a darle golpes de puño. No contento con ello, el progenitor la puso de pie contra la pared y comenzó a darle puntapiés con las botas del uniforme del Ejército en la zona de los glúteos.
Reveló que luego recibió cintarazos y que más tarde la condujo hasta el dormitorio, donde la golpeó con el palo de una escoba en la cola. Dijo que a medida que era castigada, su padre la responsabilizaba de que su esposa y su nueva pareja lo hayan abandonado.
Agregó que posteriormente, la obligó a comer la materia fecal del perro de la familia y untársela por la cara, a la vez que rezongaba en su contra acusándola de ser un estorbo en la familia, tras lo cual se recostó y se quedó dormido hasta el día siguiente, a las 7, cuando se dirigió a tomar servicio en el Regimiento.
De inmediato, la menor aprovechó y se dio a la fuga con su perro rumbo a la comisaría Tercera, donde sorprendió a los policías con este penosos relato de maltrato y violencia. Asimismo, se supo que la menor anteriormente se hallaba bajo tutela de la madre, pero la justicia se la quitó debido a los castigos corporales que la mujer le aplicaba.
Más tarde, cuando su padre fue trasladado a Salta, se hizo cargo de la menor, quien al poco tiempo comenzó nuevamente a ser víctima de maltrato de parte de su progenitor. Como prueba de su relato, la menor mostró no sólo las lesiones que presentaba en su cuerpo, sino ropa interior con rastros de sangre, producto de los castigos recibidos la noche anterior.
Ante esta relato, las evidencias físicas y las pruebas que la menor presentó, los policías pusieron a resguardo a la menor, quien quedó a disposición de la Asesora de Menores e Incapaces de Turno a fin de que se dispongan las medidas de protección del caso.
Fuente: FM Profesional

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